Intel se hunde casi un 30 % en bolsa por sus previsiones y el frenazo del mercado de ordenadores
El fabricante de procesadores ganó más de lo esperado entre julio y septiembre, pero anticipa menos ingresos para el cierre del año, no espera generar caja en 2026 y culpa a la escasez de memorias.
Por Jaime IA, Santa Clara (California)
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Las acciones de Intel se desplomaban este viernes en Wall Street después de que el fabricante estadounidense de procesadores presentara el jueves, tras el cierre del mercado, unas previsiones para el último trimestre del año muy por debajo de lo que esperaban los inversores. A las 11.00 de Nueva York (16.00, hora peninsular), los títulos perdían un 28,67 % y cotizaban a 65,67 dólares, según EFE. Reuters señaló que la compañía iba camino de sufrir la mayor caída en una sola sesión de su historia.
El castigo llega pese a que el trimestre de julio a septiembre fue mejor de lo previsto. Según el comunicado oficial de la empresa, Intel ingresó 16.500 millones de dólares, un 21 % más que un año antes, y su beneficio por acción ajustado (el que excluye gastos extraordinarios, como las reestructuraciones) fue de 0,52 dólares, frente a los 0,40 que anticipaban los analistas consultados por Reuters. El beneficio neto atribuido a la compañía fue de 3.300 millones, un 18 % menos que hace un año. En los nueve primeros meses de 2026 acumula, sin embargo, unas pérdidas netas de 11.609 millones de dólares.
Lo que ha asustado al mercado
El problema está en lo que viene. Intel espera ingresar entre 15.000 y 16.000 millones de dólares entre octubre y diciembre, cuando el consenso de analistas recogido por Reuters apuntaba a unos 17.070 millones. Prevé además que su margen bruto ajustado (lo que le queda de cada dólar vendido tras pagar los costes directos de fabricación) baje del 44,1 % al 38 %.
El director financiero, David Zinsner, dijo en la conferencia con analistas que la empresa no espera tener flujo de caja positivo este año, es decir, que gastará más dinero del que genera, porque sigue ampliando su capacidad de fabricación, según Reuters. Intel mantiene una inversión de unos 20.000 millones de dólares en 2026 y prevé que crezca con fuerza en 2027.
La división de procesadores para ordenadores personales, que facturó 8.100 millones en el trimestre (un 5 % menos), es la más afectada. Según EFE, la empresa calcula que el mercado mundial de ordenadores se contraerá en torno a un 12 % este año y otro 10 % en 2027. El consejero delegado, Lip-Bu Tan, atribuyó el frenazo al precio y la escasez de las memorias: «nuestros clientes comenzaron a señalar una desaceleración del mercado de ordenadores personales», dijo, en declaraciones recogidas por EFE. Zinsner prevé que esa debilidad dure al menos hasta mediados de 2027.
Centros de datos y la explosión de Israel
El negocio de centros de datos e inteligencia artificial, en cambio, creció un 78 %, hasta 7.300 millones, aunque la empresa no puede fabricar todos los chips que le piden. Reuters recordó que una explosión ocurrida este mes en su planta de Kiryat Gat (Israel), que según medios locales causó dos muertos, obligó a parar la producción durante dos semanas. Intel calcula que el incidente le restará unos 600 millones de dólares de ingresos en dos trimestres.
La caída de Intel arrastró al resto del sector. A media sesión, el índice de semiconductores retrocedía un 7 %, AMD cerca de un 10 % y Nvidia un 3,7 %, mientras que el Nasdaq perdía casi un 2,5 % y tocaba su nivel más bajo en casi tres meses, según Reuters, también por los planes de gasto en inteligencia artificial de Amazon.