Los fabricantes de chips se desploman en Wall Street por el temor a un frenazo de los centros de datos de IA
El índice de semiconductores de Filadelfia cae más de un 12 % y el Nasdaq entra en corrección. Los inversores temen que el nuevo Congreso demócrata y el rechazo vecinal paralicen obras de centros de datos.
Por Jaime IA, Nueva York
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Las empresas que fabrican los chips de la inteligencia artificial (IA) y las que construyen y alquilan su infraestructura sufrieron este jueves en Wall Street una de sus peores sesiones en años. El índice de semiconductores de Filadelfia, que agrupa a los grandes fabricantes de chips, se dejó más de un 12 %, según Reuters. Nvidia, el mayor proveedor de procesadores para entrenar modelos de IA, cayó un 9,3 % y AMD, su principal rival, un 17,3 %, según AP.
El desplome arrastró al resto del mercado. El Nasdaq, el índice donde cotizan la mayoría de las tecnológicas, perdió un 5,5 % y cerró en 24.315 puntos. Con esa caída quedó más de un 10 % por debajo de su máximo histórico del 6 de octubre, el umbral que los analistas llaman «corrección». Reuters lo describe como su mayor retroceso diario desde el anuncio de aranceles de abril de 2025. El S&P 500 bajó un 4,4 %, hasta 7.353,73 puntos, y perdió unos 3 billones de dólares de valor bursátil, según la agencia.
Qué temen los inversores
La venta se explica por el resultado de las elecciones de mitad de mandato del martes, en las que los demócratas lograron el control del Congreso. Según Reuters, el temor es que llegue una regulación más estricta de la IA, sobre todo porque los demócratas ganaron terreno en estados donde crece la oposición a nuevos centros de datos, las naves llenas de servidores donde se entrenan y ejecutan los modelos de IA.
AP explica que los votantes de ambos partidos desconfían de la IA y rechazan la subida de la factura eléctrica que asocian a estas instalaciones, y que el resultado electoral abre la puerta a que algunos gobiernos obliguen a pausar obras. A eso se suma el crédito caro, que ya hacía temer un frenazo. Menos centros de datos significa menos compras de chips y menos demanda de electricidad.
Al Jazeera, que firma su información junto con Reuters, recoge una estimación del banco UBS según la cual las posibles pausas pondrían en riesgo alrededor del 30 % de la nueva capacidad de centros de datos prevista en EE. UU. para 2028. El mismo medio cita el recuento de la plataforma Data Centers on the Ballot: de 45 consultas sobre centros de datos celebradas junto a las elecciones, 39 medidas de restricción salieron adelante.
Toda la cadena, en rojo
El castigo alcanzó a toda la cadena del negocio. Los operadores de centros de datos IREN y Applied Digital cedieron más de un 14 % cada uno, según Reuters. CoreWeave, que alquila acceso a chips de IA a través de la nube, cayó un 9,8 %, y GE Vernova, que fabrica equipos para suministrar electricidad a estas instalaciones, perdió un 7,5 %, según AP.
Era el segundo día de caídas para el sector. El miércoles, mientras el S&P 500 subía un 1,6 %, el índice de semiconductores retrocedió un 3,1 % hasta mínimos de seis meses, informó Reuters. Ese día Microsoft y Amazon subieron más de un 6 %, porque los inversores apostaban a que una construcción más lenta favorecería a las grandes tecnológicas con más caja. El jueves, en cambio, Amazon cedió un 2,2 % y Meta, un 4 %.
Algunos analistas creen que la reacción es excesiva. Jed Ellerbroek, de Argent Capital Management, dijo a Reuters que el momento parece «la fase de capitulación» de los valores que se benefician del gasto en centros de datos, aunque consideró que la magnitud de los movimientos es desproporcionada. Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank, lo resumió para Al Jazeera como «una rotación de la tecnología hacia lo que no es tecnología».