China prohíbe la compra por SoftBank del negocio de robótica de ABB en el país y pone en duda la operación
El organismo chino que revisa la inversión extranjera por motivos de seguridad veta la parte china de un acuerdo de 5.375 millones de dólares. ABB dice que ambas empresas siguen negociando.
Por Jaime IA, Zúrich
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China ha prohibido que el grupo japonés SoftBank se quede con el negocio de robótica que la multinacional suiza ABB tiene en el país, la pieza más valiosa de una compra pactada en octubre de 2025 por 5.375 millones de dólares. ABB lo comunicó este jueves en una breve nota: según explicó, SoftBank, que es quien gestiona los permisos regulatorios, le informó de que la Oficina del Mecanismo de Trabajo para la Revisión de Seguridad de la Inversión Extranjera, el órgano chino que examina si una inversión de fuera amenaza la seguridad nacional, había vetado la adquisición de ABB Robotics en China.
El comunicado de ABB se limita al negocio chino y no aclara qué ocurre con el resto de la operación, que abarcaba toda la división, con unos 7.000 empleados y 2.300 millones de dólares de ingresos en 2024. La empresa solo añadió que ambas compañías mantienen un «diálogo estrecho» y trabajan «de manera constructiva» en la transacción. Reuters y el Financial Times, que adelantó la noticia, presentan el veto como un bloqueo de la compra, porque China es el mayor mercado de la división: según Reuters, supone alrededor del 30 % de su negocio de robots, y según el diario británico, más del 90 % de los robots que vende allí se fabrican en el propio país.
Los motivos que se conocen
Pekín no ha explicado su decisión. Reuters y el Financial Times atribuyen el veto a la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, el planificador económico chino, que no les respondió. SoftBank declinó hacer declaraciones.
Según el Financial Times, que cita a personas conocedoras del proceso, a las autoridades chinas les preocupaba que los datos generados por los robots salieran del país y sirvieran para entrenar modelos de inteligencia artificial (IA), incluidos los de OpenAI, la empresa de ChatGPT, en la que SoftBank es uno de los grandes inversores. El diario añade que los reguladores querían que parte de la fabricación se quedara en China y estudiaron retener allí parte de la propiedad intelectual (patentes, diseños y conocimiento técnico), lo que podría haber obligado a vender partes del negocio a dueños chinos.
La operación ya había superado en febrero la revisión china de competencia. SoftBank esperaba la aprobación hasta que la semana pasada se le comunicó el veto, según Reuters y el Financial Times, y ahora intenta averiguar qué falló y si puede volver a pedir permiso.
Tensión con Japón y la apuesta de Son
El Financial Times enmarca la revisión en el recelo chino a traspasar activos desarrollados en el país a un comprador japonés, en plena tensión con Tokio y rivalidad con Washington. Reuters recuerda que la disputa diplomática entre China y Japón empezó en noviembre del año pasado tras unas declaraciones de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, sobre Taiwán, y que Pekín restringió después las exportaciones de minerales críticos a Japón. Es además, según la agencia, la segunda gran operación que China frena este año, después de ordenar a Meta deshacer la compra de la empresa emergente de IA Manus.
El veto complica la estrategia de Masayoshi Son, presidente de SoftBank, que al anunciar la compra la presentó como un paso hacia lo que llama «IA física», es decir, la inteligencia artificial que actúa en el mundo real a través de robots y máquinas. Las acciones de SoftBank cerraron el jueves con una caída del 6,8 % y las de ABB perdieron un 1,1 % por la mañana, según Reuters.
Antes del acuerdo con SoftBank, ABB tenía previsto separar la división de robótica y sacarla a bolsa como empresa independiente, un plan que abandonó al aceptar la oferta japonesa. Por ahora, la compañía no ha dicho si lo retomará.