Los exportadores cifran en 1.600 millones el impacto de la huelga general del 11 de noviembre
El Club de Exportadores sostiene que el paro de CCOO y UGT daña la imagen de España ante los inversores, mientras los sindicatos mantienen la convocatoria por la vivienda, los salarios y los servicios públicos.
Por Alberto Rodrigo, Madrid
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Un seguimiento generalizado de la huelga general del próximo miércoles, 11 de noviembre, dejaría sin producir bienes y servicios exportables por valor de 1.600 millones de euros, según la estimación que el Club de Exportadores ha hecho pública este viernes en un comunicado recogido por EFE. Es una estimación de la propia asociación, que no ha detallado con qué método ha llegado a esa cifra.
Para su presidente, Antonio Bonet, el coste no se limita a la jornada de paro. A su juicio, la convocatoria «perjudica gravemente la imagen de España como destino inversor», y la sensación de conflictividad e incertidumbre que transmite influye en las decisiones de inversión durante mucho más tiempo que un solo día.
El club apoya su advertencia en los datos del Registro de Inversiones Exteriores: la inversión extranjera directa en España cayó un 21,8 % en 2025, hasta 30.764 millones de euros, el nivel más bajo desde 2021. Bonet sostiene además que las empresas no tienen margen de decisión sobre los motivos que alegan los sindicatos y que el acceso a la vivienda depende de las administraciones públicas.
Qué piden los sindicatos
CCOO y UGT han convocado un paro de 24 horas, de jornada completa, para que pueda secundarlo cualquier trabajador con independencia de su turno, su sector o su territorio, según explicó Unai Sordo, secretario general de CCOO, en octubre. En el terreno laboral reclaman un acuerdo de convenios colectivos con subidas salariales de entre el 4 % y el 7 % y un incremento del salario mínimo de al menos el 7 %.
En vivienda, la principal bandera de la movilización, piden una red pública de al menos 1,5 millones de viviendas a precio protegido en la próxima década, limitar temporalmente los alquileres en las zonas tensionadas y frenar el uso turístico de pisos en esas zonas. La tercera reivindicación es la inversión en servicios públicos, que los sindicatos vincularon esta semana al ferrocarril tras el accidente de Urda (Toledo).
Sordo y Pepe Álvarez, secretario general de UGT, rechazaron el martes la petición de Alberto Núñez Feijóo de reconsiderar la huelga tras ese accidente. «Nosotros vamos a mantener el paro y la movilización social», dijo Sordo.
La posición de la patronal
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, volvió a rechazar el martes la convocatoria, que calificó de electoral, y defendió sentarse a valorar y trabajar en los problemas en lugar de crispar. Garamendi negó que los empresarios se hayan negado a negociar el acuerdo nacional de convenios y afirmó que fueron los sindicatos quienes anularon una reunión el mismo día en que iban a anunciar la huelga.
Sindicatos y patronal llegan así a la recta final de la convocatoria sin acercar posiciones: los primeros insisten en que el paro se mantiene y los empresarios, como el Club de Exportadores, ponen el acento en la producción que se perdería y en el efecto sobre la confianza de los inversores.