Newsom conmutará las 548 penas de muerte de California por cadena perpetua sin libertad condicional
El gobernador saliente vacía así el mayor corredor de la muerte de Estados Unidos, aunque más de la mitad de los casos necesitará el aval del Tribunal Supremo del estado.
Por Juan de la Torre, Sacramento
3 min de lectura
El gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, anunció este jueves que conmutará las condenas de las 548 personas que esperan su ejecución en el estado por penas de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, según informó la agencia AP. Newsom, que deja el cargo en enero tras ocho años de mandato, comunicó la decisión en una carta abierta dirigida a todos los californianos.
California tiene el corredor de la muerte más poblado de Estados Unidos. Sus presos condenados a la pena capital suponen más de una cuarta parte del total del país, según CalMatters, y la medida reducirá la población nacional de condenados a muerte en casi un 30 %, de acuerdo con Al Jazeera. El Centro de Información sobre la Pena de Muerte (DPIC, por sus siglas en inglés) la califica como la mayor clemencia colectiva de la historia del país.
En su carta, Newsom escribió que «el homicidio sancionado por el Estado es incompatible con los valores de California» y que él solo asume la responsabilidad de la decisión y de sus consecuencias. También señaló que el anuncio puede reavivar recuerdos dolorosos en las familias de las víctimas, según recoge KQED.
El papel del Tribunal Supremo
La conmutación no será automática en todos los casos. La Constitución de California exige que el Tribunal Supremo del estado apruebe la clemencia para quienes han sido condenados por más de un delito grave, explica AP. CalMatters precisa que en esos casos deben dar su visto bueno al menos cuatro de los siete magistrados. Las fuentes no coinciden en cuántos de los 548 casos están en esa situación: KQED habla de más de la mitad, mientras que el DPIC, citado por Al Jazeera, eleva la cifra a unos dos tercios. Según CalMatters, Newsom añadió que los presos cuya pena se conmute no podrán acogerse a las nuevas normas de revisión de condenas de la Junta de Audiencias de Libertad Condicional, una respuesta a quienes temen que puedan salir de prisión en el futuro.
De la moratoria a la conmutación
La decisión cierra un recorrido que empezó en 2019, cuando Newsom decretó, poco después de llegar al cargo, una moratoria de las ejecuciones. Esa orden llegó tres años después de que los votantes rechazaran en referéndum abolir la pena capital y aprobaran otra iniciativa para acelerar las ejecuciones, recuerda CalMatters. California no ejecuta a nadie desde 2006, según KQED, y desde 1978 ha llevado a cabo 13 ejecuciones, de acuerdo con el DPIC.
Las reacciones se dividieron. Fiscales, asociaciones de víctimas y partidarios de la pena de muerte criticaron la medida por considerar que pasa por encima de jurados, jueces y votantes, según CalMatters, que cita a Topo Padilla, presidente de la asociación Crime Victims United: «No creo que él ni nadie deba deshacer una condena dictada por un jurado y refrendada por un juez». En el lado contrario, el director ejecutivo de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), Anthony Romero, afirmó que las conmutaciones responden a lo que exige la justicia y ponen fin a un castigo que calificó de racista, propenso a errores e inhumano, según AP.
Veintitrés estados de Estados Unidos han abolido la pena capital, según Al Jazeera, que recuerda que la Administración de Donald Trump se comprometió en abril a ampliar las ejecuciones federales. El apoyo a la pena de muerte entre los estadounidenses ha caído desde los años noventa, aunque sigue siendo mayoritario: un 52 % la respalda para los condenados por asesinato, según la encuesta de Gallup de 2025 citada por KQED.