La UE fija un límite permanente para la toxina cereulida en la leche de fórmula infantil
Los Veintisiete aprueban el criterio que propuso la Comisión Europea tras la ola de retiradas de leches para bebés entre finales de 2025 y abril de 2026, vinculada a un aceite importado de China.
Por Carmen Pardo, Bruselas
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Los Estados miembros de la Unión Europea han aprobado un reglamento que fija límites máximos permanentes para la cereulida, una toxina bacteriana, en la leche de fórmula para lactantes, en las fórmulas de continuación y en los alimentos para usos médicos especiales destinados a bebés. Así lo comunicó este viernes en Bruselas la Comisión Europea, autora de la propuesta, según informaron las agencias EFE y AFP.
Los nuevos topes se aplicarán tanto a los productos en polvo como a los líquidos. El reglamento entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE, todavía sin fecha. A partir de entonces, servirá de referencia para los autocontroles de los fabricantes y para las inspecciones de las autoridades sanitarias de cada país.
Los despachos de EFE y AFP no detallan la cifra exacta que figura en el texto aprobado.
Qué es la cereulida
La cereulida es una toxina de origen bacteriano que puede provocar vómitos intensos en los recién nacidos, según AFP. La Comisión, citada por la agencia francesa, atribuye su presencia en los alimentos a «deficiencias en el proceso de producción».
La novedad es que el criterio será permanente. Hasta ahora, la referencia eran los valores orientativos que la EFSA calculó en plena crisis.
La base científica
Según la Comisión, los límites se han fijado a partir de la evaluación científica de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). El organismo publicó el 2 de febrero de 2026 una evaluación rápida de riesgos que estableció una dosis de referencia aguda de 0,014 microgramos de cereulida por kilo de peso corporal en lactantes. El efecto que se tomó como referencia fue el vómito.
Con esa dosis, la EFSA calculó que, en el biberón ya preparado, concentraciones por encima de 0,054 microgramos por litro en la fórmula de inicio y de 0,1 microgramos por litro en la de continuación «pueden llevar a superar los niveles seguros». Se trata de un cálculo prudente: parte de un consumo alto, de 260 mililitros por kilo de peso al día en la fórmula de inicio y de 140 en la de continuación. Además, la EFSA añadió un factor de seguridad extra porque los bebés menores de 16 semanas metabolizan las sustancias de forma distinta a los adultos. La agencia presentó esos valores como orientación para ayudar a los gestores de riesgos a decidir retiradas preventivas.
Una crisis en más de veinte países
La medida responde a una de las mayores crisis de seguridad alimentaria en nutrición infantil de la UE, según EFE. Entre finales de 2025 y abril de 2026 se retiraron leches infantiles en más de una veintena de países europeos, y millones de productos de forma preventiva en todo el mundo. El origen fue un aceite de ácido araquidónico contaminado, importado de China y usado como ingrediente.
En diciembre de 2025, Nestlé retiró decenas de lotes en unos 60 países por posible contaminación con cereulida, según AFP. Danone y Lactalis hicieron después retiradas similares, que se prolongaron hasta abril.
La EFSA recomienda no dar a los bebés ni a los niños pequeños ningún producto retirado.