La Guardia Revolucionaria eleva a cuatro los petroleros que, según Irán, estallaron por minas en Ormuz
Teherán dice además haber capturado un dron estadounidense de reconocimiento. Washington niega que haya minas en las rutas principales y, según diplomáticos citados por AP, prepara a sus aliados para reanudar la ofensiva tras el 3 de noviembre.
Por Juan de la Torre
3 min de lectura
La Guardia Revolucionaria de Irán, el cuerpo militar de élite de la República Islámica, elevó en la noche de este viernes a cuatro el número de petroleros que, según su versión, estallaron en el estrecho de Ormuz en las últimas horas tras chocar con minas submarinas. Horas antes hablaba de tres. Los comunicados, difundidos por la radiotelevisión estatal IRIB y recogidos por Europa Press y AP, sostienen que los buques desoyeron los avisos y utilizaron la ruta sur, que Teherán no autoriza. AP precisa que no ha podido verificar estas afirmaciones.
Según la Guardia Revolucionaria, el último de los barcos alcanzados transportaba más de dos millones de barriles de crudo y se incendió tras la explosión. Irán no ha identificado los buques, sus banderas ni la situación de sus tripulaciones, y las agencias no recogen información sobre víctimas. Tampoco está claro si estos cuatro petroleros coinciden en parte con los que Irán dio por alcanzados el jueves: de acuerdo con AFP, la Guardia habló entonces de tres buques incendiados en 24 horas y el Ejército regular, de un cuarto al este del estrecho.
El Ejército iraní responsabiliza a los armadores y advirtió a Estados Unidos de que cualquier acto provocador en las zonas que vigila tendrá una respuesta «decisiva y proporcionada», según Europa Press.
La versión de Washington
El Mando Central de Estados Unidos (Centcom), responsable de las operaciones militares estadounidenses en Oriente Próximo, sostiene que ha despejado de minas las rutas principales de tránsito reconocidas internacionalmente, según AP y AFP. El portavoz de la Guardia Revolucionaria, Hossein Mohabi, retó al Centcom a demostrarlo con pruebas independientes, de acuerdo con AFP.
La Armada iraní afirma también haber capturado un dron estadounidense de reconocimiento MQM-170, que, según su relato, estaba identificando las defensas antiaéreas iraníes en la costa del golfo Pérsico y en la isla de Qeshm. Teherán lo presenta como el segundo aparato estadounidense capturado en menos de 24 horas. Tras el primer anuncio, referido a un dron naval, el Centcom acusó a Irán de mentir y aseguró que todos sus vehículos de superficie no tripulados están localizados, según Europa Press. Las fuentes consultadas no recogen una respuesta estadounidense sobre el MQM-170.
Al margen de las afirmaciones iraníes, el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) informó de un buque incendiado a unas 25 millas náuticas al noreste de Jasab (Omán) después de que una pequeña embarcación le adhiriera dos artefactos explosivos al casco, según AFP; el fuego se extinguió y la tripulación está a salvo. El UKMTO comunicó además que otro barco fue alcanzado por un proyectil de origen desconocido al sur de la isla iraní de Lavan, también sin daños a la tripulación, según AP.
Negociación y temor a una nueva ofensiva
Los incidentes llegan mientras una delegación de Catar, encabezada por su ministro de Asuntos Exteriores, se reúne con altos cargos en Teherán, según la agencia oficial iraní IRNA citada por AP. Al mismo tiempo, diplomáticos citados por AP afirman que responsables estadounidenses han pedido a países de la región que se preparen para una posible reanudación de las acciones militares contra Irán después de las elecciones de medio mandato del martes 3 de noviembre.
Irán ha informado de al menos 25 incidentes con buques en tres semanas, 19 de ellos con minas, según EFE, que recuerda que Donald Trump acusó la semana pasada a Teherán de inventarlos para encarecer el petróleo antes de esos comicios. Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra el 28 de febrero, Irán restringe el paso por Ormuz, por donde circula habitualmente en torno a una quinta parte del petróleo mundial, y Washington mantiene un bloqueo naval sobre los puertos iraníes.